Disfunción eréctil y enfermedad cardiovascular
Descripción/Causas
La disfunción eréctil (DE), también denominada impotencia, es la incapacidad de alcanzar o mantener una erección el tiempo suficiente como para lograr un coito satisfactorio. A pesar de que la DE es más frecuente a medida que el hombre envejece, el avance de la edad no es la causa principal de la disfunción. Los hombres de cualquier edad pueden experimentar DE ocasionalmente, lo cual no debería preocuparles demasiado. Los hombres que padecieron DE más del 25% de las veces deben solicitar una evaluación médica, ya que es más probable que la DE se deba a problemas físicos perjudiciales para la salud que a problemas psicológicos.
La DE y la enfermedad vascular comparten algunos factores y, a menudo, algunos pacientes las padecen como enfermedades concurrentes. La presencia de DE en un paciente por lo demás asintomático puede ser un indicador silencioso de enfermedad vascular, sobre todo de arteriopatía coronaria (AC). El tabaquismo, la hipertensión y la hiperlipidemia son causas frecuentes de disfunción cardíaca y DE. Asimismo, la causa orgánica subyacente de la DE puede indicar la presencia de una enfermedad cardiovascular que no fue detectada o del agravamiento de esta afección. Se recomienda preguntar sobre la DE a los hombres de 25 años o más en las evaluaciones médicas de rutina. Cualquier signo o síntoma de DE debe incitar al médico clínico a cargo del tratamiento a evaluar el riesgo del paciente de padecer una enfermedad cardiovascular.
El tratamiento de la DE implica identificar y tratar adecuadamente la enfermedad cardiovascular subyacente u otras causas fisiológicas o psicológicas. Los medicamentos cardíacos y de otro tipo que provocan la DE pueden reemplazarse por otras opciones farmacológicas que tienen menos probabilidades de provocar DE. Es muy importante educar al paciente y a su pareja, y brindarles apoyo emocional. Puede resultar necesario brindar otros tratamientos, que en un principio implica el tratamiento no cruento con dispositivos mecánicos (por ejemplo, anillos de constricción, dispositivos para crear vacío) y con fármacos (por ejemplo, inhibidores orales de la fosfodiesterasa como tadalafil). Los pacientes que no responden al tratamiento no cruento pueden recibir inyecciones intracavernosas o aplicaciones intrauretrales de la prostaglandina alprostadil (PGE1). La inyección intracavernosa es el tratamiento farmacológico más eficaz para la DE. Es posible que los pacientes que no responden a ningún tratamiento farmacológico necesiten que se les implante quirúrgicamente una prótesis peniana.
Datos y cifras
Se estima que la DE afecta a más de 152 millones de hombres en todo el mundo. La prevalencia de la DE entre los hombres que padecen alguna enfermedad cardiovascular es más alta que entre la población general. Asimismo, se ha identificado a la enfermedad cardiovascular como la responsable del 70% de los casos de DE. La prevalencia de la DE entre los hombres mayores de 50 años que tienen antecedentes de AC es del 40%. La prevalencia de la DE entre los hombres de cualquier edad que tienen antecedentes de cardiopatía o infarto de miocardio oscila entre el 39% y el 64%. De los pacientes que padecen DE, cerca del 20% también presenta oclusiones u obstrucciones coronarias subyacentes.
Factores de riesgo
Algunos factores de riesgo de la DE y la enfermedad cardiovascular incluyen: diabetes mellitus, obesidad, niveles altos de colesterol, tabaquismo, ateroesclerosis, hipertensión arterial, ansiedad y depresión. Ciertos medicamentos incrementan el riesgo de padecer DE, incluso los antihipertensivos (por ejemplo, clonidina, bloqueadores beta y tiazidas).
Signos y síntomas/Cuadro clínico
- Indicadores físicos: incapacidad de alcanzar o mantener una erección cuando está excitado sexualmente.
- Indicadores cognitivos: baja autoestima, temor al fracaso sexual, depresión, estrés y relaciones íntimas poco satisfactorias.
Categoría: Tadalafil




